El barco ha pasado por varios propietarios, y alguno ha sido un poco cateto. En el techo, junto a las zonas enmoquetadas hay sobre la pintura enormes pegueras de barniz y cola.
El barco ha pasado por varios propietarios, y alguno ha sido un poco cateto. En el techo, junto a las zonas enmoquetadas hay sobre la pintura enormes pegueras de barniz y cola.
Una cosa que me preocupa son algunas grietas que hay en varios rincones. No sé qué hacer para repararlas, si hay alguna masilla o algo que tape y refuerce eso.
Además lo pintaron de un espantoso color crema con pintura plástica corriente y moliente, pasando la uña te la llevas toda. Además hay muchos trozos sin pintar. En fin… no soy experta ni mucho menos, pero algo de vista tengo, y lo que han hecho es un auténtico chapuz. Así que organizo un plan de trabajo para no hacer las cosas a lo loco:
Paso 1: Tapo las lejas enmoquetadas con papel, concretamente manteles de papel que compré en un súper (carrefour), en paquetes de 20 y sello las tapas de cofres y sentina con cinta carrocera para evitar que entren virutillas plásticas pegajosas por todos laos. ¡¡¡Metros y metros de cinta carrocera!!!
Paso 2: (y el que mejor pude hacer) cubro la melena con un pañuelo (pirata, por supuesto, negro con calaveras y corazones blancos, que hasta pal brico-chapuza una es coqueta y le gusta estar a tono)
Paso 3: Mascarilla, que me crea una sensación de agobio total, por lo que se tira más tiempo colgada del cuello que en el rostro.
Paso 4: ¿Dónde carajo he puesto la lija y las espátulas?
Paso 5: Mientras aparece la lija preparo un cafelito con hielo acompañado con un cigarro antes de empezar, que el barco es pa disfrutarlo sin agobios. Aparecen los vecinos del barco de al lado y me saludan. Son muy majos, charlo un ratito con ellos.
Paso 6: Me gustaría saber dónde leches está la lija y demás, ya me empiezo a cabrear…
Paso 7: Recibo un sms de un coleguita. Llamo a la panda de indecentes que tengo por amigos para ver qué haremos esa noche. Tiempo total de llamada 35 minutos aprox. Tengo la garganta seca de tanto darle a la sin hueso, bebo agua y otro cigarrito pal pectoral. Creo que estoy fumando demasiado… Vaya…. He echado a mañana y aún no he rascao nada. ¡Vamos al lío! Agarro la lija y… ahora que lo pienso… tengo la sensación de que me falta algo…. Repaso todo… ¡¡ostras!! ¡¡claro, me falta la musiquita pa ambientarme!
Y ahora sí que sí, al ritmo de My BabyJust Cares For Me de Nina Simone me pongo en marcha (esa canción es la leche, es inevitable el meneo al ritmo de esa música al tiempo que tarareas –o gritas a pleno pulmón). No quiero ni imaginar las caras de los que anden paseando por el pantalán si me están oyendo, menos mal que no me ven bailar con la mascarilla puesta.
Decido empezar por el rincón de proa. Lo 1º el techo, con una espátula compruebo que sale muy bien la pintura de esa zona, apenas sin esfuerzo. Los pegotes de pegamento y barniz cuesta algo más. Sin embargo en la zona de la litera está mejor agarrada, y toca lijar. Encontré en casa una lijadora eléctrica (bueno, más exactamente, rebusqué en la cochera, donde mi papi guarda las herramientas, y cargué con lo que creí que me sería útil, incluidas la cinta carrocera ) pero claro, como es habitual en mi, tenía que cagarla en algo, y así fue: traje el aparato sin los discos de lija. No estoy dispuesta a cabrearme, me queda el plan B: estas dos manitas que dios me ha dao, toca hacerlo manual. Adiós otra vez a las uñas cuidadas.
Las horas pasaron volando al compás de Nina, Marea y Springsteen. El cansancio empezaba hacer mella, y la luz solar también aflojaba. Me escuecen los ojos, me pica la piel y…. sonreía. La faena termina por hoy, ahora tocaba disfrutar. Salgo a la bañera, a esa hora de la tarde en la que el sol ya está muy bajo y refresca. Abro una pepsi Light y otro cigarrito (joer, como he fumao hoy). Es agradable estar aquí, no dejo de sonreír, a pesar de los picores, me siento satisfecha, ha sido un muy buen día. De nuevo olvidé comer y ahora tengo cosquilleo en la tripa. Y es que este cuerpo… es mucho cuerpo pa tenerlo en ayunas.
Tengo mil dudas sobre como obrar a la hora de pintar y de cómo reparar esas dichosas grietas. Preguntaré en la taberna.
Algo para recordar la próxima vez: taparme un poquito más cuando reanude la faena, me las vi negra en la ducha para eliminar los restos de pintura que se habían adherido a mi piel cual pegotes de logtite, y me irritaron bastante. Menos mal que me tapé los rizos.
PD. Al salir del pantalán giré la cabeza y le dediqué una última mirada a Cachalote. ¿¿Estaba flipando o realmente el barco me sonreía?? No sé... o tengo mucha imaginación o he esnifado muchos restos de pintura.
El verano ha sido extraño. Aunque ya tengo motor me he tirado una temporada muy jodida anímicamente. Supongo que ocurre porque me desespero, centré demasiadas ganas en algo y no es tan fácil como parece salir adelante. A eso se le añade una anemia bestial que me tiene floja y ya tengo un cóctel nefasto. El barco no avanza, yo no tengo apenas ganas de nada y las complicaciones siguen. He perdido confianza, me falta arrojo para lanzarme a navegar sola. A la sentina le entra bastante agua.
El sábado 12 de agosto llego al barco tras no haber aparecido en toda la semana. Al pisar abajo me mojo los pies…. El agua ya había rebasado mojando todo el piso. Iba de paso con mi padre, debía hacer unas gestiones y no me podía quedar. Así que vacié la sentina y me fui angustiada. El domingo a 1ª hora ya estaba en el puerto. Según me voy aproximando a mi cachalote me fijo en el stay, parece que se ha enganchado algun plástico en él. Me acerco y compruebo horrorizada que no es ningún plástico, sino la vela que estaba desgarrada por varias zonas. No sé por qué no me lo tomé demasiado mal, podía haber sido peor, podía haberme encontrado el barco en el fondo del lodoso y pestilente pantalán y bueno… aún flotaba.
Revisé nuevamente todos los cofres y rincones del barco para tratar de averiguar por donde entra el agua. Los grifos de fondo están cerrados, los rincones secos, excepto el del motor. El prensaestopa gotea bastante, pero no como para llenarme la sentina en 5 días ¿o sí?. Le doy un buen repaso de cepillo y manguera al barco, lo dejé reluciente. Y ya de paso me enchufé la goma a mi también, que hacía mucho calor. Así, fresquita me eché una larga y reparadora siesta y me fui a casa con un pellizquito de inquietud.
Al día siguiente colgué un post en el foro de la taberna hablando de mi mala suerte y otro hablando de que me habían regalao entradas para el concierto de los Rolling.
http://latabernadelpuerto.com/foro/viewtopic.php?p=215875&highlight=#215875
http://latabernadelpuerto.com/foro/viewtopic.php?p=215858&highlight=#215858
Una de cal y otra de arena.
Durante ese y los días siguientes recibí bastantes mensajes de ánimo pero hubo un mensaje que me dejó pasmada. Os lo escribo respetando la identidad del cofrade que me lo envió, puntualizando que no veo mala intención alguna en sus palabras:
De: XXXX
Para: Polen
Publicado: 15/08/06 10:28
Asunto: Tu post: Polen calamidad
“Si de verdad eres gafe quizás sea mejor que no lo prediques mucho, un Jonás no es lo mejor que se puede llevar a bordo en una regata o en alguna travesía.”
¿Y qué demonios es un Jonás? Eso fue lo 1º que pensé. Luego, ¿pa qué me tienen que llevar si ya tengo mi barco? ¡¡vaya… si tengo barco propio !!¡¡ Pues no debe ser tan mala mi fortuna si he conseguido llegar hasta aquí!!. La verdad es que sonreí al leerlo. Supongo que el remitente lo hizo con toda la buena intención pero ¡caray! Estoy pasando una mala racha y me apetece compartirlo, es lo que hay, soy así y eso es lo que me pasa. No me escondo ni voy a contar mentiras (tralará). Poco después de leer ese privado me comunican que han suspendido el concierto de los Rolling. Mi reacción: me dio por reír. Sí, me reí con ganas, eran tan absurdas todas las calamidades que me estaban ocurriendo que mi reacción fue igual de inusual. Menos mal que aún me quedaban ganas de cachondeo.
Río, luego estoy viva.